¡Dinamita!
Imágenes: John McManus/Rosenstiel School, University of Miami, National Geographic y Jurgen Freund para WWF.

Dinamita y una botella de plástico. Eso es todo lo que un pescador necesita para matar cientos de peces y transformar arrecifes de coral saludables en despojos en cuestión de segundos.

Preguntamos a Jordi Lleonart, investigador del ICM (Instituto de Ciencias del Mar) qué es la pesca con dinamita:

“Se lanza un cartucho encendido al agua, que al explotar mata o hiere a los organismos de las proximidades (no es infrecuente que sea el propio «pescador» quien resulta herido). Los peces malheridos o muertos, y que no han quedado muy destrozados, son recogidos por los «pescadores». Es una técnica muy devastadora con la que se destruye mucho más de lo que se aprovecha… no solo las especies comerciales sino también otras especies o fondos. Naturalmente está prohibida, pero se practica por personas muy pobres, sin recursos para adquirir herramientas de pesca, o por desaprensivos.”

La pesca con dinamita es un fenómeno mundial con diferencias según la región. En Tanzania, por ejemplo, una mezcla de pobreza, stock de peces abundante y un fácil acceso a explosivos permite, y casi garantiza, un crecimiento ilegal de la industria de pesca con dinamita.

Jani Actman explica para National Geographic:
“… una botella con explosivos puede matar todo lo que se encuentra en un área de entre 30 y 100 pies alrededor de la explosión. La explosión puede reventar la vejiga natatoria de los peces, el órgano encargado de darles flotabilidad. La mayoría de los peces se hunden, pero los pescadores están listos con redes para atrapar a todos los que flotan en la superficie.”